30.10.14

canciones y bicicletas



Cuando era casi un niño (y ya ha pasado un siglo) me preocupaba mucho no poder concentrarme, no caer en el letargo en que caían los de las buenas notas, ese lugar de silencio, observación y memoria de los científicos o el pasmar idealizado de los líricos. Lo intentaba de verdad, pero había siempre una canción en mis labios, una melodía de moda o inventada por mí, acompañándome si estudiaba, si hacía deporte, si estaba en medio de una  conversación. Siempre. Años después, muy al contrario, era incapaz de concentrarme sin silbar y a la vez caminar de un lado a otro si estaba en una casa o paseando en moto con una canción en los labios y sin ningún rumbo, que es mi forma preferida de parir ideas o llegar a conclusiones o componer melodías para un texto memorizado previamente... No soy muy prolífico pero con los años me fui haciendo una carpeta de textos y músicas que reviso y modifico. Una afición... Pero hoy me sorprendí pensando en cuanto hace que una canción no sale de mis labios, abrí la carpeta y recordé textos y músicas de forma un tanto rara… Veo como si fuesen cine las canciones. Al escuchar algunas desearía ser la piel en la que se posaron, conocer a los personajes si algún día existieron, felicitar a los actores que las representaron. A todos les diría que me muero de envidia, que alguna vez yo fui como vosotros, que hace ya mucho tiempo… En fin, que no son mías, que son parte del tiempo, aunque ese tiempo sea tan pequeño, tan particular, tan mío, aunque haya pasado por la vida como “el hombre que arreglaba las bicicletas”, con la felicidad por dentro y una vida por rescatar...

2 comentarios:

  1. Pues usted ya sabe donde están los pianos

    ResponderEliminar
  2. Vale, pero tendría que sonar como algo así…
    http://www.goear.com/listen/043b294/que-dirias-de-mi-silvia-perez-cruz-y-javier-colina

    ResponderEliminar