25.4.14

para rato

Le hablaba del dolor, del corazón en sepia y del temor a la degradación de cada grano de plata que pendía del cartón provocando recuerdos y emociones… Se reía diciendo frases hechas: A todos nos llega el San Martiño… Nada es eterno… Pero prometió intentarlo. Con eso me quedé y hoy he vuelto, con la tristeza y la ilusión al cincuenta por ciento… Me dicen que está bien el corazón del coche, que la tristeza que noto es simplemente una alteración eléctrica, un pequeño cable que interfiere en el circuito que marca su ritmo, que una de las espirales de cobre que rodean la bobina de trabajo envía señales erróneas, que no tiene importancia… El mecánico y yo hablamos así mientras posamos la mano, él en el motor y yo en el capó, y sonreímos… Todavía tenemos cuerda entonces… Para rato -me contesta…

2.4.14

escribo tu nombre























Para leer-   ideas estéticas  -para pensar