2.12.15

carta de reis


















Espero que al no haber tenido tiempo para poner al día mis papeles como un ciudadano más de los que en estos años habitaron Madrid, no se acuerden de mí para las cuentas: contaminación-grandes ciudades-cáncer... Quién podía imaginar que “de Madrid al cielo” fuese tan literal como nos cuentan los telediarios… Espero que Madrid, cuando llegue esta vez -quizá la última- el otoño no me rasgue los ojos con su luz de perfil y sus colores de purpurina... Que apruebe con nota lo del corazón... Que me alegre un poquito al tocar la retina de estos años atrás… Que al volver la recuerde cada vez que, entre tantos imanes de otras tantas ciudades, descubra en la nevera el de flamenca con colores de España, como uno más del mapa del pasado... O que me olvide a trozos, como de las canciones, las frases incompletas que se cuelgan con pinzas de melodías que me persiguen… Como la nostalgia...
Demasiado grande Madrid