29.6.09

alas

Miro dende o ceo
Asimetrías
Intencións que conflúen
Intercambiadores de ritmos
Estradas de sentidos
Vexo tamén o río, as árbores, os campos
Latidos
Miro dende o ceo
Qué fácil atravesar o ar
Pesan tanto estas alas
Non consigo non verte

20.6.09

mares




Yo no sé qué estás viendo ni qué buscas en ese mar pequeño de mis ojos, creo que te divierte buscar entre las olas algo que, según crees, has perdido que yo, quizá algún día, te he negado. Puede que sea cierto. Haz lo que quieras. Es tuyo todo el tiempo. Ojala que te ayude a romper la distancia, y te acerque la risa,  los abrazos, el deseo, los besos... Sabes que los amantes se miran en espejos, y esto es lo que yo veo, siempre que me sumerjo en el mar de los tuyos.

19.6.09

y + días grises




Terán que vir días menos grises
Por trás desa ventá
O sol dirá
Namentras, nós: melancolía
O tempo cara atrás
Poderá sentir unha paixón, un día,
quen cegou para sempre unha mirada, hoxe?
A esquizofrenia ven de pensamentos en circulos concéntricos
Os tempos paralelos non se tocan...

10.6.09

izaak walton

Tódolos anos leo este libro. Si me preguntaran, non era este século o que eu elixiría. Vou de pesca...

6.6.09

la ventana

 


"Los cronopios, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio."Julio Cortázar

Con cuidado especial abrió el paquete azul, añil, que ponía claramente su nombre. Venía de un lugar que ella no conocía, que le sacó una mueca de extrañeza levantando ojos y cejas hacia su madre y subiendo los hombros a la vez. Cortó los hilos de perlé tostado y comenzó a desenvolver el papel grueso que ocultaba una pequeña caja de cartón piedra, gris, con un dibujo fantástico de una mariposa de infinitos colores en su exterior. Tiró con cuidado de la tapa que, apretada, oponía una mas que debida resistencia y salió sobrevolando su cabeza y la de su madre una mariposa igual que la que figuraba en la cubierta de la caja. Voló también su sonrisa y su sorpresa preguntando de donde había venido, de quien era el regalo. No lo sé, es de China, el remite es de China le contestó su madre. La mariposa se paró al trasluz del visillo aleteando un poco a la vez que agarrándose con sus débiles patas. La niña, estupefacta, no apartaba la vista de la magia que había entrado en su cuarto a través de un paquete que llegaba de China. Después volvió a la caja y levantó un papel manchado por el polvo que dejaran las alas de su mariposa ¡Una foto, mamá! Y se la dio mientras trataba de acercarse con cuidado para observar su pequeña mariposa. El sol resaltaba intensamente los colores de las alas y dividía en dos partes la habitación. Al girarse notó cómo los ojos de su madre se llenaban de lágrimas, aunque le sonreía, y le dijo sonriendo a la vez, a mi también me gusta mucho mami.
“Ves? Moitas veces é simples facer realidade os soños. Eu o sigo intentando, cada día. Quen fora mariposa, non é? Un forte abrazo