21.7.12

vacaciones













Voy a poner el aire acondicionado en automático, y lo demás también. Estoy de vacaciones. Espero que a la vuelta siga estando el país donde lo dejo, quiero decir debajo de los pies, que no lo hayan vendido del todo. Abrazos

17.7.12

papelera



La papelera de mi mac hace ruido cuando tritura textos. Podía decir mierda, como yo, pero no, hace craac de la misma manera que mi perro cuando tritura huesos. Todo roto, craac y para siempre, ni un arqueólogo recompone esto. Aunque, el poso de las palabras, no se mide como el adn, para volver a ser un animal no hace falta tratamiento genético, pasamos divinamente bien nosotros solos del uúgg al perdóneme cuando se trata de egoísmo, empleamos todos los lenguajes posibles, y si no, los inventamos, partiendo o no de sonidos más o menos onomatopéyicos, se le da el tonito y ya está. Y quien no entienda está perdido en esta jungla urbana donde solo se  valora lo complejo y no hay tiempo para verse a los ojos intentando comprender mensajes. Lo importante, lo que se valora, es la rapidez de ejecución de los mensajes: Y siii?... Y ya no estar…
La papelera, decía, tritura textos y, aparentemente, no deja rastro. Si eres capaz de sobreponerte al ¿está seguro que desea borrar permanentemente? y contestar que si, es un camino que llevas andado. No se trata de apagar. La vida hay que borrarla

15.7.12

nada


Barajamos los datos y perdemos la guerra. En este piel con piel, que nos educa el sueño y estimula el cariño, parecemos una pasión a la deriva en medio del deshielo. Es al revés: una gota busca un valle entre la grieta que abrimos cuando la fricción de los cuerpos apunta a continentes divididos, cuando el velo del amor deja de ser el filtro que difumina la mirada y el caos separa en dos la única cosa… 

Nada es para siempre. Soñar siempre ha sido una utopía y las utopías son jóvenes y nosotros mayores fusionados en viejos que utilizan la ira como método Dukan para tener aspecto circunspecto mientras paseamos el gin por el tonic y hablamos del deseo y el tiempo, de todo lo perdido. Mientras esperamos el río desbordado que nos ha de llevar a alguna parte o a ningún lugar, o quizá hacia el lugar del que huimos, o del que ya no reconocemos, tan lejos como estamos de cuando éramos, de cuando el horizonte era un árbol solitario que emocionaba nuestra imaginación… 

Eso era, nuestra imaginación, lo que perdimos

13.7.12

por si te vienes

















De nada sirve guardar en la nevera sombras de la encinas. Ni esperar tras la puerta a que extiendan la mano recuerdos infantiles. Ni colgar del armario un invierno de abrazos. Ni remarcar en la agenda un otoño de besos para cuando los álamos... Sobre la mesa queda la música de fondo y unas fotografías sacadas de su sitio. Cuando te vas siempre te dejas algo.
Voy al amanecer de luz sobre unos hombros, a ese lugar al sur de cada tarde donde trazan silencios de aire los vencejos, donde las sombras crecen como pasiones por las paredes blancas y hay caminos sin prisa… Para buscar un nombre que ponerte. Por si te vienes.

8.7.12

madrid


Llego al Ritz y me saluda el portero cuando acabo de aparcar en su puerta mi moto. La costumbre. Prado y alrededores. En domingo mis comercios preferidos están cerrados, con verjas que no dejan apreciar si hay algo nuevo en los escaparates. Frente al cristal oscuro de una cafetería me veo reflejado: no soy más que un turista. El tiempo que aquí llevo solamente ha servido para llegar sin dudas y sin Metro a los mismos lugares a los que antes venía cuando estaba de visita en Madrid. Prado y alrededores. Ya llevo el tiempo justo para decir que si, que vivo aquí, pero que no me encuentro, sigo siendo un turista que camina sus calles viendo edificios, monumentos, esculturas, jardines, escaparates, intentando llevarse en su memoria o en su cámara fotográfica el tiempo pasado en la ciudad. La sensación es rara: te atrapa pero no te hace suyo; a tu pasión de amor solo responde con la suya de amante; te hace sentir cerca y lejos, como un turista accidental…

He salido esta noche. Un encuentro de amigos nuevos y alegres, pero después me he ido. La ciudad está llena de esquinas que esperan un encuentro que hoy no será conmigo. Madrid es más grande que el esfuerzo necesario para poder marcharse. Todas las direcciones son prohibidas y los semáforos reducen la ansiedad hasta cansarte, esperar otro día, otra luz, que algo cambie…