4.4.13

demasiados abriles
















Siempre pienso en Abril con anorak, quince años, ojos de primer viaje y la canción de Zeca Afonso en los labios reclamando el poder para el pueblo. Grândola y aquella otra “sempre a mesma melodía, Salazar e a súa democracía, con Caetano é a mesma porquería, múdanse as moscas, a merda non varía”
Porque extraño la piel de aquel abril y se ha roto el bastón de mi ilusión romántica (o, más bien, sensiblera puesto que no aguantó más peso que esta pequeña crisis emocional, mundial y pasajera), estoy preparando un viaje fantástico por la línea de vida de mis creencias. Las he colocado en fila y me propongo darle gas a la moto y pasar sobre ellas con una goma de borrar en el culo para, a poder ser, no dejar huella…
O sí, que porque extraño aquella piel y aquellos años tuve ojos de ilusión y pasiones viajeras en una vespa azul, sueños en cada uno de los dedos que pulsaban las cuerdas… Y canciones… Canciones que todavía hoy, o más bien hoy, reivindican lo mismo que entonces y tal vez con la misma fuerza, al menos dentro de mi corazón sensiblero y romántico… Aquí os dejo una perla