29.7.11

nada

Ya quisiera, ya, pero no tengo una conciencia clara de las cosas aquí, en Madrid, solo que pasan, que las cosas pasan: que viene el Papa y que Rubalcaba adelanta elecciones para que Zapatero intente ganar. O así. Que la bolsa bien, o sea, rodando. Que la bolsa mal, o sea, rodando. Que el asfalto se derrite en dirección a Toledo y que mejora la noche en relación a: apartarse del asfalto. Un poco de verde, en la casa de campo mismamente, ya se duerme perfectamente, solo, eso si, que el calor no hace buenas compañías. Y la verdad, echo de menos un ladrido, aquí ni siquiera ladran los perros, te saludan y tal pero después se van con sus amos o amas y te dejan allí, deshecho, cuando estabas a punto de lengüetear un rato o tirarte en la hierba del parque a intercambiar cosquillas. Nada de cosquillas, Rubalcaba, decía, adelanta las elecciones y su portavoz, Zapatero, nos lo dice: que parece que los datos, las cifras, el paro, y tal... Juro que estoy deseando que llegue el Papa para ver algo real, esos ojos, sus manos rebesadas, sus anillos dorados... Un poco de cordura: el asfalto se derrite en dirección a Toledo, la bolsa mal, y Rubalcaba se acerca a legüetear pero sin cosquillas, y no es lo mismo, no, no es  lo mismo...

28.7.11



Con el sol de la tarde se proyectan las sombras sobre las cosas cotidianas. No sé si echaré de menos, la luz, la tarde o esa sombra que me obliga a pisar de otra manera

24.7.11

notas

He guardado también los imanes de la nevera, los cuadros, los libros, los cedés... La casa está vacía. Dejo para estos días una guitarra a mano, una cama perdida y la luz que me avisa de que el ordenador está encendido... Y me llevo una carta en el bolsillo a la que nunca pondré sello, que siempre irá conmigo... Naufrago o marinero... O soñarme un albatros que ya no necesita de la tierra... Un albatros dejándose empapar por la sonrisa

10.7.11

sentido



Non se move unha palla, ca dentro... Un corto recorrido entre pasillos, puertas cerradas, para al final llegar hasta el vagón de cola y la ventana por la que ahora veía las vías perdiéndose en la infinitud paralela de las cosas, la velocidad del tren comiéndose el espacio a través de un embudo violento, un tornado tragándose la vida que dejaba... Non se move unha palla, ca dentro... Y sin embargo afuera, la velocidad, la vida como un ciclo incesante, el movimiento... El tren regresa porque cambia su dirección, no su sentido -pensaba- renueva su alimento y lleva las metáforas de un lugar a otro, en otros personajes del relato de esta vida que ahora cuento yo... El tren como una goma de borrar, la violencia de la velocidad describiendo paisajes con precisión según se alejan y, aquí dentro, nada... Non se move unha palla

5.7.11

por dentro






Una radiografía bajo el brazo y una niebla húmeda, que no ciega, que moja. Veo canales parasitando la vida de los ríos, regando la desdicha y la dicha, la desidia y las ganas, inundando los recintos interiores que reservábamos por si el amor, por si el cariño, si la ternura al fin o si la vida al cabo... Ni ganas de saber de qué han ido llenándose... Hay pasiones que cambiaron paisajes y sonrisas que rompieron espejos. Pero esta vida que llevo bajo el brazo se compone de aliento. Nada más.