25.7.09

islas




Hermosa isla… Tu amado nombre
llega a mis oídos como la más suave música.
Amo ese mar, y alguna vez
he fondeado en las islas del paraíso. (Stevenson)

23.7.09

ir o venir




He llegado de noche a Vigo
La ciudad desde el aire
es un mapa de venas encendidas con el mar como espejo, 
ciego, sin reflejo.

Hoy no sé si voy o si vengo
Al final, soy un poco
como esta ciudad tan rara en donde vivo
con hilvanes por todos lados
sin saber donde está el primer nudo

20.7.09

ciudades




UNO: Imagino el trazado de una ciudad que no conozco. Al pasear su textura dibujo con los dedos premonitorias ausencias. Su belleza me trae a la mirada muchos recuerdos de agua. Escucho su latido. Siento en la boca el calor de su transpiración. En la lengua su piel. Voy. Vengo. Transito.

DOS: Son parecidas las ciudades pero ninguna tiene igual. De nada vale resumirlas en vías y calles que se cruzan con más o menos sentido. Ni que los símbolos que por ellas nos guían se generalicen para no perdernos. Dentro de las ciudades existen sentimientos y pasiones que conforman una mirada propia, extraída de los íconos que ayudaron a construirla así, de esa manera, haciéndola quien es, convirtiéndola en mito muchas veces y reclamando nuestro interés sobre su geografía, su forma en el espacio, su carácter, su sexo.

TRES: A veces, un zoom enloquecido me lleva hasta un lugar pequeño desde el que reconstruyo un edificio, una calle, una plaza, un café, un río con sus puentes, una ciudad, un tiempo y un espacio. No lo he creado yo, ni imaginado más que muchos otros. Pero me pertenece esa milésima de segundo que ha traído hasta mí tantas cosas, en este mismo instante, a través del recuerdo. Me basta así ¿quién quiere más riqueza?

17.7.09

nanear













Entre la trucha y el trucho
las mentiras son burbujas que se van y no se escuchan
por eso se miran tanto al decir
 te quiero mucho
No has necesitado tanto para meterte en mis sueños
un poco de ritmo viejo y pasos de tarantela
para entrar poquito a poco dentro de mi duermevela
A la rueda rueda dímelo al oído
a mi no me importa que seas un bandido
y si lo repites mírame a los ojos
no importa que digan que estábamos locos
Que si son dos días o que si son tres
si cierro los ojos aun te puedo ver

16.7.09

perderme
















Uno se instala sobre el tiempo, el meteorológico, y confunde a las horas del día entre los renglones con letras que no le están interesando demasiado y las barrigas de los que tiene al lado haciendo chistes sobre sirenas y cosas de comerse, dicen, con patatas. En la playa recupero la cara de notario y la sonrisa profesional que me persigue siempre que me aburro. Hace apenas nada esta playa tenía la arena compactada y unas nubes preciosas recortaban el cielo mientras mis perros corrían como locos persiguiéndose. Fue una negociación con la familia: solo son cuatro días, llevate un libro... Yo jamás he hecho esto, si no quieren pescar, me voy solo, no insisto ni fuerzo, pensando -creo que bien- que no tengo derecho a disgustar a nadie... Es por esto que me compré una moto, peligrosa y potente, a cambio del gran volvo familiar. Hay tiempos para todo y yo creo que me he ganado esta pequeña ilusión solitaria después de tantos años de manada. Bueno, la chupa de cuero no me vale, pero mejor, estas modernas de gore son increíbles. Ahora solamente esperar que pasen cuatro días, hacer el equipaje y perderme por ahí, que ese era el trato, cuatro días y luego perderme por ahi, cómo suena, eh?... Perderme por ahí

10.7.09

foco




El foco crítico, por la falta de luz, hace que la mirada recaiga en un solo punto mientras lo demás, al tener el diafragma totalmente abierto, se desenfoca, se diluye, no lo vemos, pierde interés dentro del plano. Es el invierno. Sin embargo en verano hay que tener cuidado, el sol, el exceso de luz, hace que todo entre en nuestros ojos por la excesiva profundidad de campo con que nos vemos obligados a relacionarnos. Todo cobra importancia y elegimos a voluntad dentro del plano, sin hacer caso a quien intenta dirigir subjetivamente nuestra mirada desde el encuadre y sus leyes...
A mí, de la misma manera que no soporto el café con leche, me gusta también sólo el amor, sin importarme nada ser tan inmensamente subjetivo, o como siempre se dijo, tener ojos tan solo para ella. Es verano, el sol está que muerde, la luz revienta por todas las esquinas, y yo, sigo sin ver más que un punto de foco en la amplitud del plano... Pero las normas, cuando las conocemos, están para saltárselas, o no?

9.7.09

colores




El sol alto hace que vuelen colores para cada uno de todos estos días. Busco la sombra, pero estoy bajo el quicio del deseo y esta ansiedad no proyecta frescor alguno. Ya lo he probado todo. Los helados se me vuelven boleros y el café con hielo castañuelas. A veces, los veranos no son como queremos, no es el mar donde quiero sumergirme a estas horas. Abro los brazos como una goleta y toco el metal frío del puente desde el que miro esto, y la brisa, su olor. Más abajo, en el río, pasa un árbol con cuervos navegando en sus ramas, flotando. El horizonte, el mar, la barra, su latido y más lejos el sol, que hace que vuelen colores como pájaros, en estos días...

3.7.09

reconocerte


Desde las antípodas de este deseo
he llegado en patera
y vas a tener que recomponer mi cuerpo
si te propones, simplemente, entenderme.
Vengo desde una patria absurda, muy absurda,
desde unos límites precisos, muy precisos,
he cruzado el océano soñándote
y vengo tan cansado
que no sé si podré reconocerte

1.7.09

horas

Me regotan las horas tac, tac, tac, pero si cierro el grifo del lavabo puede que no las sienta, que me quede dormido y que pasen de largo como si no existieran, que la conciencia de este tiempo que guardo como un niño en el bolsillo no responda al tacto de mi mano... No responda al tacto de mi mano -qué cosas digo- ¿cuanto hace que no tengo un agujero en el bolsillo? 

 ... Y si te pierdes, aunque no sea conmigo, deja un rastro de tiempo que me ayude a intuir hacia donde te has ido