25.4.12

25 de abril


Voy marcando canciones: esta está, esta hay que retocarla, esta mejor dejarla por ahora. Etiquetas, colores, mayúsculas, minúsculas… También como la vida: un día y un no día, esto para olvidarlo y esto hay que celebrarlo… Y al final, pienso, estoy toda la vida cantando y descantando las canciones que son la vida misma, etiquetándolas según me va en el camino, si el día viene bien o he visto una sonrisa asomada en un rostro, si tengo una ilusión, si es compartida, si tengo ganas de decir te quiero, o ganas de que me lo digan, si necesito un abrazo de oso o dormir como un oso hasta que pasen dos o tres inviernos… Todo igual, siempre acabo delante de una canción que creo que necesita un poco más de tiempo, un toque, comprobar si perdura después de un nuevo invierno, como el oso...

Abril y 25, os mando una canción como un abrazo




Escada sem corrimão, un poema de David Mourão-Ferreira

22.4.12

lluvia, viento, nostalgia

Con lluvia y ventolera me acuerdo deaquél hombre que a expensas de la vida se quedaba la voz de alguien querido entre los dedos y recordó mi tierra como el lugar donde tener guardada una guitarra... Con lluvia y ventolera se ha invertido el sentido de mi paraguas y el peso del agua estancada a buscado la lógica y gravitatoria salida, resultando, al final, que me he mojado... Qué mierda de vida a veces, cuando la poesía te cae garganta abajo como una sopa fría y ves correr los ríos pensando en la basura que arrastran a las playas por donde ya no puede pasear Rosalinda... Qué mierda de paraguas que con este vientito se invierte como una Y griega... Je, mira, la Y de YPF, el embudo por el que entra petróleo y sale gasolina, ya de mojarme que fuese de petróleo y ya petroleado que me plantaran fuego... Lástima de país, que nos quitan la piel y nos echamos cremas para que no se noten la ausencia de recuerdos, de la historia... Me cago en Labordeta, la lluvia, la ventolera y esta mierda de paraguas made in taiwan que parece una Y griega... Para qué habré salido de mi casa.


13.4.12

solo

Voy con cuidado, pisando sobre las huellas marcadas de otros días iguales a este día. Me despierto, miro a través de la persiana la poca luz y me pregunto si será ya la hora convenida para que un hombre salga de la cama. Me preparo un café e intento perseguir el recorrido de otra mano que ahora mismo está haciendo lo que yo. Levanto una persiana y alguien abre los ojos; me ducho y soy el agua que resbala; me envuelvo en la toalla y noto que estoy solo... Pisando lentamente las huellas de otros días iguales a este día

12.4.12

lesmas

En cada primavera, el campo y esas cosas,
me viene a la cabeza que soy un imposible
y que yo en realidad nací para babosa;
que todo lo que quiero
quisiera resguardarlo del mundo entre saliva.
Mi casa: mi saliva.
Que el abrazo de amor que nos envuelva
haga que todo lo demás resbale,
mantenernos en esa lentitud,
ese otro tempo en el que viven los enamorados...

El campo y esas cosas que cada abril repite,
recordándome siempre
que soy un imposible, que nadie querrá nunca
a un hombre que nació para babosa

10.4.12

días


















Hay vagones como salas de espera de hospitales,
sobrellevando enfermedades y sufrimiento
con ansiedad de raíles infinitos:
paralelamente.

Y días rotos,
rotos como los cuerpos
de pensamientos rotos,
descosidos,
de orillas enfrentadas por la violencia de un río,
siempre corriente abajo,
abajo.

Y días nuestros,
como las manos nuestras,
como la piel y el agua que mana de nosotros,
la boca y los oídos y los ojos que somos.

Que no olvidamos.