31.7.10

raigame


felicidades


Hoy por ejemplo el día, aunque no me lo dijo sonriendo, me dejó despertar -no es poca cosa apreciar estas pequeñas cosas todavía sin peaje... Un cielo azul, un viento cálido y alguien que me llama desde el patio. Bien: los perros, la arena, el mar, la playa solitaria a estas horas… Qué puedo pedir más? (bueno, si que sé, pero mejor no pedir imposibles porque tal vez el atractivo esté en que no se cumpla)… Ummm este sol tiene que ser buenísimo por fuerza ¿no se podrá envasar como los pimientos?… Intento caminar sobre los pasos que antes marqué en la arena, ahora llenos de mar, pero no puedo. Vaya, filosofías mañaneras… Voy a ver si el café me despeja y me tiro a la vida un poco más cargado… ¿Qué tenía que hacer? A, si, felicitar un veintinueve años que no se da encontrado quizá por verse demasiado en espejos ajenos. Eso es, ya tengo regalo, un espejo en que, al verse, la reconozca, cada día. Veintinueve años, qué vértigo me da.

29.7.10

arquitectura




Nos empeñamos,
le damos vueltas a todas esas cosas que,
tan mayores
tenemos tan sabidas.
Confluimos en puntos casi iguales
a los que llegamos por diferentes caminos
defendidos como propios,
para sentirnos independientes.
Todo lo hacemos patente
sin necesidad de palabras que lo digan.
Es hermosa esta arquitectura de silencios que
tan pacientemente estamos construyendo
y que nos lleva, al fin, al desencuentro.

26.7.10

hoy


Hoy, demasiado temprano, alguien sopló con fuerza desde el otro lado, una fuerza increíble, la casa volaba y solo había música de flauta sin poner bien los morros. Bajé a la playa, claro, hice la foto que tocaba e intenté, sin suerte, ver quien era el que soplaba desde el otro lado del canuto. Algo positivo: sé que no pasaré aquí el invierno, demasiado mayor para estos fríos húmedos... Acabaré por irme al sur un día de estos, pero no hoy, que hoy tengo el pasado revuelto y en vez de tiempo me he calzado los ojos y he puesto la distancia entre las tripas... Pero no olvido. Imposible el olvido.

22.7.10

felicidades


Si mañana ganara la derecha las elecciones mis amigos Luís y Carlos seguirían pensando si casarse o no, porque dudan, no por no poder hacerlo, tampoco Mvundi seguiría pensando que cualquier día lo ensartarían con un dardo del sueño y lo empaquetarían en avión hacia cualquier desierto. Si mañana ganaran unas elecciones la derecha, creo que la justicia seguiría siendo independiente del gobierno de turno (aunque no siempre nos gusten sus sentencias) y seguirían llenando las cárceles de corruptos y chorizos del partido que sea; que seguiríamos hablando de nacionalismo y Europa sin levantar el tono de voz; que la policía de tráfico seguiría multando a los que incumplen la ley sin ver el puesto que ocupan ni el coche que conducen o si son diputados o presidentes; que se seguiría llegando a acuerdos entre partidos y la política estaría al servicio del ciudadano; que sin permiso al menos del parlamento nadie nos metería en una guerra... Bueno, ya paro, si... Es que hoy, escuchando la voz sensual de Carla Bruni cantando Raphael -sensual y francesa- me acordé de otras radios y otros años, de Suresnes, cuando el Partido Socialista Obrero Español se ponía las pilas tras casi cuarenta años de tumbona y charleta culta con cubalibre. Eran noticias sensuales y francesas también, adobadas con su liberté, fraternité e igualité... Y me acordé porque hoy, en el cumple político de ZP no se habla más que del pasado, como si hubiese sido mejor cuando Felipe, Guerra y Chaves se hacían hueco en Suresnes entre los claveles portugueses, el PCE, la muerte anunciada del dictador y la más que previsible llegada de la democracia a España. Es el sino de ZP, nunca se le reconocerá más que aquello del "talante", como si fuera poco romper tanto cordón umbilical del desencuentro... Y sin levantar la voz... Me vais a perdonar, estoy muy sensiblero ultimamente, todavía recuerdo que lloré escuchando su discurso de investidura después de aquel azote ideológico del aznarismo, y dos días después, cuando volvieron las tropas de Irak dije: de puta madre!... Yo con ZP no he tenido desencuentros, desacuerdos en algunas cosas, pero no desencuentros, y me gusta fardar de este país que ha logrado matar casi todos sus fantasmas, o casi... Conste que no pretendo hacer proselitismo, hablo desde el sentimiento (de verdad) y no pretendo coincidir con nadie. Es lo que hay

21.7.10

muelle





Y sigue agarrado a la baranda de una vida
que pasea su vaivén sobre los muelles,
yendo y viniendo en cada barco.
La salitre muerde
excava arrugas como olas,
y el mar es su memoria.
Quizá su corazón no busque más
que aquel tiempo que amó
cuando ve el horizonte.


- ¿Espera algo?

Siempre esperamos algo

aunque sabemos que no llegará nunca

20.7.10

fin




Fue llenando de tanta preocupación sus movimientos que olvidó el fin que los guiaba, olvidó la jugada, taponó las posibilidades de salida con sus miedos, sus reproches, sus rencores, y quedó para siempre atrapada en el tablero siendo peón del juego de los otros.

13.7.10

ángeles




Noté un viento con peso debajo de mis alas cuando las estiré con el primer bostezo. Abajo, donde siempre, seguía aquella sensación que excitaba mis sentidos, como un mapa. Volví a estirarme todo lo que pude. El viento, suavemente, me levantó en el aire y dejé que me llevara (al infinito quizá) sobrevolando sin esfuerzo mi primera visión, mi territorio, flotando sobre aquella inmensidad de verde y río, feliz como un día de reyes, sin sentir ni el vacío ni el vértigo soñados, sin peso, dejándome llevar siguiendo el río, bajando hacia las islas, elevándome, alimentándome a través de los ojos... Bueno... Prácticas, nada más, es que vienen los ángeles a verme y hay que estar preparado. Solo eso.

12.7.10

con perdón


Vaya, 71 años para ver a la Roja atravesar Madrid aclamada por tantos...
Después de esto deberían pensar en cambiar de una vez la bandera de España al rojo que nos une, no? Ya lo dijo Iniesta: es la hostia!... Yo no lo digo más que por resumir...
Y de paso, ha ganado el futbol! supongo que muchos lo habrán notado y habrán tomado nota, desde el mundial de Méjico este juego se había convertido en un negocio donde lo único que importaba era ganar y crear nuevos e individuales ídolos; la naranja mecánica había olvidado a Cruyff, Brasil a cada uno de sus muchos genios, Alemania a Beckenbauer, Inglaterra a Boby Charlton... Se han muerto las figuras, aquí juegan once, y quien no quiera verlo que cambie de deporte o se dedique en exclusiva a la paternidad...

9.7.10

hoy

Es hermosa esta visión azul de ojos de sueño con el sol ya anunciándose, inclemente, deshaciendo la bruma que dormitaba sobre el mar que, hoy, está como un plato. Un retrato de quietud, el mar de plata, la bruma, mejilloneras al fondo, una dorna que pasa... De pronto algo que salta. Son arroaces, arroaces jugando entre las luces y la calma y el corazón, el mío, inundándose de alegría, otro salto, otra gracia... Da igual de dónde vengas, de qué recuerdo, qué sueño, todo es ahora este prodigio ante el que estás pasmado, es la belleza, la vida... Hoy que estos delfines han puesto en hora mi reloj, estoy seguro (no necesito pulpo), de que viene hacia mi un día estupendo...

3.7.10

suerte




Siempre he tenido suerte, siempre una voz me habló para que al fin las cosas no me fueran tan mal. Suerte, si. Sin embargo nunca me aplaude el patio de butacas, se queda como mudo, como inerte.... Yo, por ejemplo, digo:

... Y ya me ves, paseando por la vida como un funambulista, huérfano de sensaciones, cojo, mientras espero una señal desde el fondo del escenario que me invite a seguir, que me avise que por fin has llegado, que ha acabado la función por esta noche, que he sumado otro día...

Ayer me he dado cuenta, el silencio no aplaude, eso es lo que me pasa, que actúo en escenarios totalmente vacíos, que la luz en los ojos no hace sino ecoar las voces que me habitan... Y entonces decidí salir afuera, dejar el teatrillo de ensayos y promesas y salir a la vida... pero -siempre hay un pero- el silencio no aplaude y la gente en la calle, por lo que me parece, está más preocupada de sus cosas que de las cosas mías, así que, vuelvo adentro, al jardín de Mister Chance, a perseguir la liebre que siempre va con prisas, a ser el girasol que, ciego, no persigue la luz que le da vida, a confiar que la suerte no me deje salir nunca más de este teatro de ensayos y promesas, a sentir que el silencio, como siempre, no aplauda...