16.12.10

gemir



















Un gemido de cine. Pensé que había alguien haciendo el amor en el gimnasio (la relación de algunos con las pesas es bien escandalosa). Cuando salió desde detrás para beber de una botella de plástico con líquido amarillo  todavía traía ecos del esfuerzo, su musculatura y tatuajes brillaban sudorosos, sin olor, como en el cine también. Las pesas y el poder -pensé-, la balanza de la justicia y  Berlusconi, la foto de la revuelta en Italia con un policía pistola en mano... Vienen tiempos duros, nos encontraremos en algunas trincheras sin quererlo, ya veremos qué nos sale a cada uno por los poros, y si olemos o no. Jonas diría que son cosas del mercado, que no se regula solo por más que lo aseguren liberales y demás patriotas de la pasta, si, tal vez sea eso, que tenemos roto el termómetro de la dignidad

3 comentarios:

  1. Botella de plástico con líquido amarillo! Que facedes nos ximnasios?!

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  2. Algo de minerais, claro, pero non sei o que, algunha droga, seguro, eu non tomo por si me da algo nos controis... de colesterol

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  3. ...termómetro, sei o que é; agora, dignidade...
    Falas chinês, também tu?
    Hum?
    Ah!, como eu já sinto o cheirinho a fome que exala das pedras, o perfume do medo dos que lamberam botas e tapetes e já vêem agora as botas a fugir e os tapetes a voar; o suorzinho irritante e traiçoeiro dos que se habituaram a gastar do que não havia...
    Que odorzinho a podre!
    Que belo Natal se avizinha, companheiro!

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